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domingo, 25 de agosto de 2013

Las 10 reglas para mantener un auto de alto kilometraje


1. HAGA CAMBIOS DE ACEITE REGULARMENTE.

Asegúrese de hacer cambio de aceite cada tres meses o 5,000 kilómetros - lo que ocurra primero. No haga excepciones. Piense en el motor como el corazón de su auto y el aceite como la sangre del motor. Uno no puede funcionar sin el otro, así que esté al tanto de su programa de cambio de aceite.

2. ENCUENTRE UN BUEN MECÁNICO.

Si usted no hace su propio mantenimiento, encuentre mecánicos certificados . Un buen mecánico escuchará todas sus sugerencias y le explicará los procedimientos con claridad.

3. MANTÉNGASE AL TANTO DE SUS CAUCHOS.

Mantenga revisada la presión de sus cauchos al menos una vez al mes. Es la mejor manera de prevenir ponchaduras inesperadas. Un empleado de la estación de servicio puede rápida y fácilmente revisarlas. También asegúrese de cambiarlos y revisar su alineación, como parte de una regular afinación (o con cada cambio de aceite).

4. PONGA ATENCIÓN A LAS SEÑALES DE ADVERTENCIA.

Por supuesto, no cualquier ruido o sonido metálico que oiga pronostica desastre. Los autos, como las personas, tienen sus peculiaridades y usted está seguro que rápido aprenderá lo que es normal para usted. Sin embargo, un vehículo con alto kilometraje es mejor revisarle cualquier síntoma - sea un ruido, olor o algo que se sienta - lo que parezca anormal por mínimo que sea. Recuerde: un gramo de prevención vale un kilo de cura.

5. PONGA ATENCIÓN A LAS SEÑALES EXTERIORES.

Si su auto está goteando líquidos, puede significar un problema muy serio. Manténgase atento a las condiciones de su entrada o su espacio normal donde se estaciona, sobre posibles manchas que puedan advertirle sobre posibles derrames. 

6. PROGRAMA REGULAR DE AFINACIÓN.

Aunque su auto de alto kilometraje parezca estar bien, no está garantizado de que lo este. La afinación acostumbra asegurar que los principales componentes del auto están trabajando con suavidad y que estarán en forma. Su aceite debería ser cambiado, los cauchos revisados y rotados si es necesario, las bandas revisadas y reemplazadas, las líneas de los frenos inspeccionadas, las bujías y el filtro de aire revisado y reemplazado, y el inyector de combustible revisado. Una buena manera de estar al tanto de la afinación es hacer un análisis en conjunto del motor de su auto y los sistemas computarizados y de seguridad.

7. PREPARE SU AUTO PARA LAS TEMPORADAS.

Si usted vive en un clima soleado todo el año, usted puede saltarse este paso. Preparen a su auto con alto kilometraje para defenderse contra los elementos que diminuirán sus oportunidades de necesidad de reparación y que le ahorrará dinero a largo plazo.

8. REVISE SUS FLUÍDOS REGULARMENTE.

Es peligroso para su vehículo con alto kilometraje que tenga una deshidratación, así que asegúrese de estar atento a sus fluídos vitales. Simplemente levante el cofre y revise en forma rápida su desempeño. Use la varilla del aceite para comprobar el nivel del aceite; una mirada rápida al refrigerante le hará saber si necesita más fluido.

9. GUÁRDELO APROPIADAMENTE.

Guarde su vehículo en un lugar seco, templado, cuando no lo esté usando, para prevenir un desastroso uso y daño, tanto interior como exterior. Guardar el auto cuando sea posible para protegerlo.

10.- ESTE AL TANTO DE LOS ASPECTOS DE SEGURIDAD.

Nada es más importante que la capacidad de su auto para protegerlo tanto a usted como a sus pasajeros. Las bolsas de aire, los frenos anti-bloqueo, y cualquier otro aspecto de seguridad adicional que usted pueda agregar a su auto debería de ser cuidadosamente revisado por su mecánico, sobre bases regulares (Cuando su auto tiene una afinación), para asegurar que en caso de un accidente, ellos desarrollaran sus funciones vitales de salvaguarda.

Fuente: www.castrol.com

sábado, 27 de octubre de 2012

La mecánica y su lenguaje

Los problemas en su automóvil pueden indicar problemas pequeños o importantes del vehículo. Este glosario de términos debería ayudarlo a identificar qué funciona mal en su vehículo y ayudarlo a permitir que un técnico especializado sepa exactamente qué ha estado sucediendo.

Frenos

•Frenos flojos: La distancia de detención parece incrementarse, provocando una distancia de frenado más larga, similar al frenado en alta velocidad.

•Pedal de frenos bajo: El pedal de frenos debe apretarse mucho más lejos para que el freno funcione.

•Pulsación del pedal de frenos: El pedal de frenos fluctúa a medida que se aplican los frenos.

•Coleado: El vehículo tiene una tendencia a moverse a derecha o izquierda cuando se aplican los frenos; los frenos se accionan repentinamente cuando se aplica una presión sostenida al pedal de frenos.

Motor

•Parada: Pérdida completa temporal del motor. El motor se apaga a intervalos regulares. Puede suceder repetida o intermitentemente, por lo general bajo gran aceleración.

•Autoencendido: El motor sigue andando luego de haber cortado el encendido. Funciona en forma despareja y puede producir ruidos como de golpes.

•Pérdida: Pulsación o tironeo que cambia con la velocidad del motor. El escape realiza un sonido de escupida parejo cuando el vehículo no está en movimiento o a baja velocidad. Normalmente no se siente por encima de los 50 km/h.

•Lentitud: El motor desarrolla potencia limitada bajo carga o a alta velocidad. No acelera tan rápidamente como lo normal. Pierde velocidad en las subidas. El vehículo desarrolla menos velocidad que lo normal.

•Ahogo: El motor deja de funcionar o se va muriendo. Puede suceder cuando el vehículo no está en movimiento o durante el manejo.

Conducción y manejo

•Martilla: La suspensión se desliza hasta el extremo del recorrido y golpea contra los bujes de compresión. Se siente como un ruido sordo.

•Dirección dura: El vehículo es difícil de manejar, especialmente en la maniobra de estacionamiento o cuando recién entra en movimiento.

•Hamacar: Movimiento rápido de lado a lado de ambas ruedas delanteras que se siente en el volante.

•Vibración: El vehículo tiembla.

•Serpenteo: El vehículo culebrea, requiere frecuentes ajustes con el volante para mantener la dirección.

Olores y manchas

•Pérdida de anticongelante o refrigerante: Generalmente olor dulzón acompañado de vapor bajo el capó.

•Pérdidas del eje: Manchas negras de consistencia pesada y gruesa.

•Aceite quemado: Olor grueso y pesado, a veces acompañado de humo debajo del capó o por el escape.

•Fugas de refrigerante: Manchas amarillas, verdes, rosadas o anaranjadas más livianas y delgadas que el aceite.

•Aceite del cigüeñal pérdidas de fluido hidráulico: Manchas color marrón.

•Cortocircuito eléctrico: Olor acre, como el de tostadas quemadas.

•Emisiones: Olor sulfuroso pesado, como a huevo podrido.

•Frenos/Embrague recalentados: Olor a caucho quemado.

•Recalentamiento: Olor caliente y metálico generalmente acompañado de olor a anticongelante/refrigerante.

•Pérdida de líquido de transmisión: Manchas rojizas.

lunes, 2 de abril de 2012

Cómo cuidar los cauchos de su carro??


1. Cuando vaya a adquirir nuevos cacuhos para su vehículo, es muy importante que busque a un experto que lo(a) asesore en la compra y que le guíe en los siguientes aspectos:
  • La medida de los cauchos
  • El tipo de terreno que va a transitar
  • Las condiciones de conducción
2. Ya en el uso de sus cauchos es muy importante que los mantenga en la presión de inflado indicada (esta información es suministrada por el fabricante de su vehículo en los parales de la carrocería). Lo ideal es que verifique la presión de inflado de sus cauchos como mínimo semanalmente.
3. De la forma en que usted conduzca su carro, se verá reflejado el desgaste de los cauchos. Por esto es recomendable que no acelere o frene súbitamente.
4. Para que esté segura de la vida útil de sus cauchos, éstas cuentan con indicadores de desgaste que le ayudarán a identificar cuándo deben ser cambiadas por unas nuevas.
5. Es muy importante que aprenda a revisar qué tipo de desgaste presentan sus cacuhos.
  • Desgaste anormal: Es aquel producido por la falta de alineación del vehículo (desgaste en un lado de los cauchos), falta de balanceo del conjunto rin/caucho (desgaste en varias zonas de la banda de rodamiento), transitar con baja presión de inflado (desgaste en los dos lados de la banda de rodamiento), transitar con mucha presión de inflado (desgaste en la parte central de la banda de rodamiento).
  • Desgaste normal: Es el que se presenta cuando se hace buen uso y se les tiene un adecuado mantenimiento. Este se presenta de forma continua y pareja sobre la banda de rodamiento.
6. Cuando sus cauchos presenten pérdida de aire, por ejemplo con un pinchazo, es recomendable que acuda a un centro de servicio autorizado en donde le podrán asesorar de una forma profesional sin cobrarle por reparaciones que, en muchos casos, no son necesarias.

lunes, 13 de febrero de 2012

Pequeños consejos para el mantenimiento de tu vehículo



Si tu auto tiene ya algunos años y has dejado de hacer las revisiones correspondientes a la compra de tu auto, esto no significa que debas despreocuparte indefinidamente. Seguir una rutina de mantenimiento hará que tu automóvil dure muchos años más.

Hazle un chequeo al aceite todas las semanas, o como mínimo cada dos. Los motores funcionan a temperaturas extremadamente altas y algunos modelos gastarán aceite de motor de una manera alarmante. Circular con un auto sin una gota de aceite, no es lo más aconsejable si quieres conservar el vehículo. Esto dañará el motor hasta dejarlo fuera de juego. Si esto ocurre, tendrás que comprar otro motor o pensar en otro auto. Ambas alternativas son costosas, por lo que este primer mantenimiento, aparte de ser simple, es fundamental.

Cambia el aceite cada 5000 kilómetros aproximadamente. Después de conducir un cierto tiempo, el aceite se ensucia y enturbia. Manteniendo el aceite a un nivel aceptable de pureza, reduce las impurezas en el motor. Aprovecha cada cambio de aceite para cambiar también la correa del ventilador. De esta manera será fácil de recordar que debes hacer ambas cosas.

El anticongelante debería ser cambiado todos los años. Lo ideal sería llevar el auto a un sitio profesional para que vaciaran el sistema de refrigeración y reemplazar los tanques con el nuevo refrigerante. Esto ayudará a mantener el radiador libre de fugas.

El líquido de la transmisión debería ser revisado regularmente. El fluido debería ser cambiado cada 60.000 Kilómetros más o menos.

Una cosa que se debe hacer de vez en cuando y de forma casi instintiva, es ver si el auto tiene fugas. Si tienes garaje, observa si en el suelo hay algún liquido reciente, y si lo tienes en la callo, observa dentro de lo posible si hay manchas. Si ves algo, toma nota del color del fluido y lleva el auto a un taller cuanto antes. El fluido de transmisión suele ser rosado, el anticongelante verde, el aceite marrón claro, y el líquido de los frenos es rojizo. Esto puede variar un poco, aunque suele ser de esta manera. Sabiendo el fluido que se está derramando, puedes ayudar al taller a determinar cual es el problema.


Para mantener tu sistema de aire acondicionado funcionando bien, ponlo en marcha una vez al mes, incluso en invierno. Lo mismo ocurre con la calefacción. Debería ponerse ocasionalmente en verano para un mantenimiento adecuado.

Cada cierto tiempo, y sobre todo si tienes un viaje en perspectiva, comprueba los frenos dando un frenazo un poco brusco para ver como reaccionan. Este simple elemento salva vidas por lo que deben estar siempre al cien por cien. Lo mismo ocurre con los neumáticos. Los neumáticos deberían ser cambiados cada 12.000 kilómetros aproximadamente. Haz una inspección visual cada dos meses y busca imperfecciones o algo que se salga de lo común.

Presta atención a tu batería. Si ves que se están formando capas de un material blanco en los terminales, límpialos con un cepillo y agua con bicarbonato de sodio. En el plano estético, no es mala idea darle una capa de cera dos o tres veces al año para mantenerlo libre de óxido.

Con estas simples indicaciones, tu auto aguantará algún tiempo más sin darte un disgusto o susto.

sábado, 1 de octubre de 2011

Lo que debes saber de tu batería



Todos los autos la tienen, y solemos ignorarla como algo que dura para siempre, hasta que nos empieza a dar problemas y recordamos que está ahí. ¿De que hablamos? De la batería del auto. Tecnologías avanzadas han creado las baterías de libre mantenimiento, las cuales van equipadas prácticamente en todos los autos que se producen hoy en día. Se supone con esto que no hay que hacer nada con ellas. Sin embargo, el término “libre mantenimiento” no es del todo preciso, por lo que hay que hacer un cierto grado de mantenimiento y cuidado de las baterías de auto. Un mantenimiento de batería no es difícil de hacer, por lo que veremos que hay que hacer para mantener tu auto en marcha.

Antes de continuar, uno se debe asegurar de que la batería está totalmente sellada. Si no lo está, entonces la definición de “libre mantenimiento” no corresponde y tendrás que añadir agua de forma regular. Las baterías que no van selladas son fáciles de identificar ya que tienen pequeñas aberturas con tapones en la parte superior las cuales se pueden abrir. Tendrás que añadir periódicamente agua destilada para mantener los niveles de agua, y más aun en los meses de verano ya que el agua tiende a evaporarse rápidamente. No dejes que tu batería se quede sin agua ya que se quedará inutilizada y tendrás que cambiarla.

Si la batería que tienes instalada en tu coche es de la variedad sellada, entonces la etiqueta de “libre mantenimiento” solo es parcialmente verdad ya que este término solo significa que no tienes que poner agua.

Con cualquier tipo de batería, ya sea sellada o no sellada, debes hacer lo siguiente para que siga funcionando correctamente:


  • Limpia los cables. Desconecta los cables de la batería y límpialos con un cepillo de alambre especializado para piezas mecánicas, con un líquido formado por agua y bicarbonato de potasio. Usa la misma mezcla para limpiar la parte superior de la batería, y hazlo con una brocha más pequeña donde sea más complicado llegar.
  • Lubrica los conectores. Puedes usar una vaselina industrial o grasa para engrasar las conexiones y así evitar futuras corrosiones. Aparte de esto, la grasa hará más fácil volver a poner las conexiones en sus bornas.
  • Revisa las sujeciones. Aparte de las conexiones, deberías comprobar que la batería está bien anclada y no se mueve.
Y eso es todo, el mantenimiento de una batería es una tarea sencilla y debería ser hecha por lo menos una vez al año. Si mantienes tu batería en buenas condiciones, prolongarás su vida y reducirás las posibilidades de que falle en el momento más inoportuno.