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viernes, 20 de julio de 2012

¿Cómo sabe una bomba de combustible que mi tanque está lleno?


Este dispositivo en la bomba de combustible ya es un poco “viejo”, por lo que si pensabas que hay que una pequeña cámara dentro de la boquilla de la pistola conectada una computadora, estás equivocado. Es plenamente un sistema mecánico quien se encarga de detectar que el tanque de tu auto está lleno.

Cerca de la punta de la boquilla hay un pequeño agujero, mientras que al mismo tiempo existe un diminuto tubo va desde el hoyo hasta la manija. Una fuerza de succión se aplica a este tubo usando un efecto venturi para que trabaje. En otras palabras, cuando el tanque no está lleno, el aire está siendo conducido a través del agujero por el vacío, por lo que fluye fácilmente. Cuando la gasolina en el tanque se eleva lo suficiente para bloquear la cavidad, un mecanismo conectado al mango detecta el cambio en la succión y detiene la pistola.

Para explicarnos mejor te damos este ejemplo, imagínate que tienes un pipote al cual se le está aplicando succión por un lado y el aire fluye a través de él fácilmente. Si metes la parte libre del pipote en un vaso de agua, se requerirá aspirar mucho más, por lo que se genera un vacío en medio del pequeño tubo. Ese vacío es usado para activar una palanca que corte el flujo del líquido en la manija.

La próxima vez que llenes tu tanque, busca el pequeño hoyo ya sea en la parte interna o externa de la punta de la pistola.

martes, 21 de febrero de 2012

Tips para el cuidado de tu motor


El motor es la parte más importante de tu vehículo, por lo que tenerlo en buenas condiciones asegurará su funcionamiento y prolongará la vida del mismo.
Es por ello que en esta ocasión te damos 10 tips que ayudarán a cuidarlo y permitirán que tu vehículo, siempre esté disponible cuando lo necesites.



1. Cambiar las bujías y cables
Los cables que corren desde el distribuidor conducen la electricidad hacia las bujías, las cuales generan una chispa que enciende la mezcla de aire y gasolina en la cámara de combustión. Si los cables están muy viejos o muy usados tu auto no prenderá o le costará mucho hacerlo.
Cuando cambias las bujías y los cables permites que la corriente eléctrica se transmita sin problema. Los debes cambiar según señale tu manual de usuario con base en los kilómetros recorridos.

2. Evita acelerar y detenerte.
Tu motor fue hecho para correr, pero funciona mejor y tiende a durar más cuando trabaja de manera constante. Imagínate a ti en una competencia donde constantemente vas de correr a todo, a detenerte por completo cada cinco minutos. Te cansarías eventualmente por recuperar tu velocidad y después pararte en periodos cortos. A tu motor le pasa lo mismo además de acabarse poco a poco. Constantes paradas y arranques, comunes en la ciudad, realmente dañan tu motor a la larga.
Si es posible, mantén tu velocidad constante y no revoluciones demás el motor. Notarás un mejor rendimiento de gasolina y tu motor durará más. Entre más te detengas y aceleres tu motor trabajará más.

3. Reemplaza el filtro de combustible
El filtro de gasolina protege tu motor de sedimentos dañinos y partículas que vienen en el combustible. Esta autoparte atrapa partículas o restos que vienen ya sea en la gasolina o en el diesel.
Un filtro nuevo permitirá que el combustible fluya limpio al motor. Evitará que se acumulen o se formen residuos dentro del mismo y trabajará apropiadamente, ya que no le costará trabajo quemar la gasolina o el diesel.

4. Da seguimiento a las luces de advertencia del tablero
Esto puede sonar obvio pero muchas veces hacemos caso omiso de esas pequeñas luces que aparecen en el tablero. Si la luz del “check engine soon”, batería, presión de aceite, temperatura del motor entre otras se enciende, lo mejor es llevar tu unidad con tu mecánico de confianza para ver la razón del por qué. Quizá el problema no sea mayor, pero si así fuera te evitarás un gran contratiempo si haces la revisión.

5. Revisa las bandas del motor
Dependiendo del tipo de motor es el número de bandas que usa, éstas ayudan a mover diversas partes vitales del motor. La función puede variar de un coche a otro pero algunos permiten que trabaje el ventilador, el sistema de enfriamiento, el alternador y el aire acondicionado.
No requieres saber para qué sirve cada banda, lo que si necesitas es cuidar que estén en buenas condiciones, es decir, que no estén desgastadas, tengan grietas o estén a punto de romperse ya que ocasionarían un fuerte daño a tu motor. Asimismo si una banda patina o escuchas algún chillido es señal de que necesita cambiarse.

6. Recarga tu tanque de combustible antes de que llegue al mínimo
La gasolina tiene cierta cantidad de sedimentos, los cuales se asientan en el fondo del tanque de combustible. Después de unos meses o años de recargar varias veces combustible, los residuos se van acumulando hasta realmente formar una gruesa capa en la parte baja del tanque. El filtro de gasolina ayudará a retener las partículas. Sin embargo si conduces tu unidad al mínimo de combustible, estarás succionando la mayoría de los sedimentos acumulados, el filtro no podrá retener todos y pasarán algunos al motor ocasionando un daño interno. Lo más recomendable es rellenar el tanque cuando llegues a un cuarto y no menos.

7.- Revisa que no haya goteras
No tienes que ser un experto para notar que tu auto está goteando, ya sea por el olor o porque deja manchado el piso de tu garage. Las filtraciones que puede sufrir tu unidad son principalmente por aceite o refrigerante.
El calor intenso y la presión ocasionarán que a larga las mangueras del motor puedan fallar. Observa si las mangueras están viejas, tienen ranuras o están muy desgastadas, por ahí se puede escapar el refrigerante u otros líquidos del motor. Asimismo revisa los sellos o uniones de los tubos con partes metálicas o silicón, con el tiempo también pueden acabarse y permitir que haya filtraciones.
Hacer está revisión te ayudará a evitar un gran problema, como es el caso de una gotera de aceite, ya que si éste se termina hará que el motor deje de funcionar dañándose los pistones, cilindros y otras partes de la cámara de combustión.

8. Mantén el motor respirando
Cuando haces ejercicio ya sea correr, ciclismo o cualquier actividad requieres respirar libremente y que el aire no esté contaminado. Al igual que tu, el motor también necesita un constante flujo de aire para funcionar, sin restricción alguna y que además esté limpio. Es vital para el proceso de combustión.
Quien se asegurará que el aire fluya y se mantenga limpio, es el filtro de aire, éste retiene insectos, partículas, polvo entre otras cosas para evitar que entren al motor. Es por ello que debes cambiarlo regularmente, ya que se llega a saturar y al hacerlo no permite el constante flujo del aire, lo que hará que tu motor trabaje más, consuma más gasolina y su periodo de  vida se reduzca.

9. Mantén el sistema de enfriamiento trabajando
Un importante aspecto del motor es el sistema de enfriamiento, el cual está formado principalmente por el radiador, termostato, bomba y refrigerante. La mejor manera para evitar que tu motor se sobrecaliente es cuidar que tengas la suficiente cantidad de líquido anticongelante circulando a través del motor.
El refrigerante circula a través del motor cuando el termostato determina que el motor se está calentando y necesita enfriarse. La bomba envía el anticongelante del radiador hacia el bloque del motor y después de regreso al radiador para enfriarlo.
Por lo anterior es muy importante que el líquido refrigerante tenga que estar a su nivel óptimo, para revisarlo debes ubicar el contenedor del mismo, su nivel no debe estar por debajo del mínimo, ni tampoco por encima del máximo, ya que podría tirarse con el movimiento del auto.
Por otro lado si detectas cualquier otro problema que no esté relacionado con el líquido, lo mejor es llevarlo de inmediato a revisarlo para ubicar el problema y se agrave aún más.

10. Cambia el aceite regularmente
Entre los aspectos más importantes para cuidar el motor es cambiar el aceite regularmente. Éste permite que partes vitales del motor se mantengan bien lubricadas permitiendo que no se desgasten y no se sobrecalienten. Sin él tu motor puede dejar de funcionar y si lo cambias en periodos muy largos, con el tiempo puedes generar un daño permanente a tu propulsor.
El periodo regular para cambiar el aceite puede variar por motor y según el tipo de aceite, ya sea sintético o mineral. En algunos casos puede ser a los 5,000 Km, otros a los 8,000 Km recorridos entre otros. Lo más conveniente es ver en el manual de usuario o con algún especialista.
Además de cambiar el aceite, no se te olvide cambiar también el filtro al mismo tiempo. Éste es muy importante ya que atrapa y mantiene fuera toda la suciedad, restos y basura que pudieran circular dentro del motor. Con un filtro nuevo y aceite tu motor correrá de manera suave, además te otorgará una buena respuesta.

viernes, 10 de febrero de 2012

Lo importante que es el sistema de frenado de tu vehículo


¿Sospechas que tu vehículo puede tener una fuga de líquido de frenos en el sistema de frenado? ¿Está el nivel de los líquidos de frenos un poco bajo? La explicación para un nivel bajo de este líquido es bastante sencillo: Si tu auto ya tienen algunos años y nunca has hecho un mantenimiento de los frenos, hay muchas probabilidades de que por desgaste, el nivel haya bajado y tengas que llevarlo a un taller para hacer la revisión que no has hecho en los últimos años. Pero digamos que tienes unos frenos relativamente nuevos y recientemente has comprobado el nivel de líquido de frenos solo para comprobar que un mes después el nivel ha caído de una forma importante. En este caso, hay probabilidades de que tengas una fuga en el sistema de frenado (lo cual significa que tienes un problema diferente a unos simples frenos desgastados).


El sistema de frenado que utilizamos en nuestros autos está compuesto de una serie de elementos manguitos de goma y metal, válvulas, pistones y cilindros. Todos se unen y trabajan en armonía para frenar y parar el auto. Te puede ayudar a entenderlo mejor si te imaginas tu sistema de frenado como un sistema cardiovascular, bombeando sangre a diferentes zonas del cuerpo. El cilindro maestro del vehículo actúa como el corazón y bombea el líquido de frenos a través de líneas hacia las extremidades, en este caso los tambores de freno y las pinzas de freno. Aquí es donde se originan muchos problemas de frenos. En las cuatro esquinas de nuestro auto, las líneas de freno – con conexiones que sirven para conectar el cilindro maestro a las diferentes partes del sistema de frenado que hace frenar o parar las ruedas – pueden simplemente tener fugas.


De hecho, cualquier parte dentro del sistema de frenado que conecta con otra parte, tiene el potencial de convertirse en otro punto de fugas. Todas estas partes pueden desgastarse o pueden tener perforaciones, o incluso pueden ser arrancadas en caso de accidente o cualquier otra circunstancia (una simple piedra de la carretera que golpea los bajos). Los circuitos de frenado pasan por varias partes del coche, y en algunos sistemas, las válvulas del líquido de frenos pasan por debajo del motor, y donde se puede originar una fuga en algún punto cerca del cilindro maestro.

Las válvulas de purga, también conocidas como válvulas de sangrado, están localizadas en las pinzas de frenado y están diseñadas para permitir que el líquido de frenos fluya fuera del sistema. Si recientemente has tenido algún tipo de trabajo en los frenos de tu coche, podría ser que una de las válvulas de sangrado se dejó de forma inadvertida algo floja. Si ese es el caso, es un simple hecho de apretar la válvula para parar el flujo de fluido. Podría ser también que el problema incluya un síntoma característico en el pedal de frenado, donde lo notamos más suelto que de costumbre. Si experimentas que el pedal de freno va directamente hasta el suelo sin ninguna o poca resistencia, se puede intentar bombear rápidamente el pedal (pisarlo y soltarlo en secuencia) para poder recuperar presión. Si eres incapaz de recuperar presión después de varios intentos, podrías tener una serie fuga de líquido de frenos.

Es posible que alguna de las líneas de freno esté perforada o que algunas de las juntas hayan fallado. Ambos casos son fácilmente solucionables, pero se debe hacer cuanto antes – tu seguridad y la seguridad de los ocupantes del coche depende de ello. Hay que recordar algo, el líquido de freno es vital para que el sistema de frenado operar adecuadamente. Las fugas en el sistema liberan fluido, causando una reducción en la presión de los frenos (o incluso su total desaparición). Si no se hace algo para remediarlo, tu coche finalmente se quedará sin este fluido. Sin embargo, has posibilidades de que no se llegue a ese punto, ya que los frenos dejaran de funcionar después de que los niveles de líquido hayan bajado de cierto nivel.